Sigo quedandome asombrado de como la vanidad y el ego de una persona le hace perder todos los buenos valores.
Los hechos son los siguientes:
Hay una conversación en la que dos personas, mantienen ideas contrarias y una de ellas da por terminada la conversación porque no tiene lógica seguirla, a lo que la otra coge el teléfono y le cuenta a una tercera, que es de su entorno, todo lo acontecido pero de forma que ella es la que ha actuado con toda corrección y ha sido la agraviada.
Como dice mi amigo el sevilla: Y UN MOJÓN.
Besos.
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